Así como las organizaciones necesitan de las personas para poder existir, las personas también necesitan de ellas recíprocamente. Los individuos, y más aún los de la actualidad, pasan la mayor parte de su día en las organizaciones para las cuales trabajan. Pero ellas no solo influyen en el aspecto laboral de las personas, también en la forma de vivir, en la manera de vestirse, en sus aspiraciones, sus valores, etc. Y a su vez, las empresas se ven influenciadas por el modo de pensar y sentir de quienes forman parte de ella.
Una organización se forma ya que un individuo no puede por sí sólo cumplir con su objetivo, necesita de la ayuda de otro para alcanzarlo.
Mediante ella el individuo ve la posibilidad de cubrir las necesidades que requiere cubrir, como ser: alimenticias, económicas, intelectuales, emocionales, etc.
Así como cada persona tiene sus objetivos individuales, las empresas también cuentan con sus propios objetivos. Allí es donde entra en juego el papel de Recursos Humanos, cuando tenemos que ser capaces de alinear los objetivos individuales con los objetivos organizacionales para poder llegar a la meta en común. Aunque se busca un equilibrio entre los individuos y la empresa, ésta no podrá alcanzarse por completo, ya que las necesidades, los objetivos y las relaciones de poder varían, de modo que la adaptación es un proceso de cambio y de ajustes continuos.
Todas las personas trabajan formando parte de una organización. Allí, en ese contexto, es donde manifiestan sus emociones, a veces tienen motivaciones por sus tareas y otras veces no, afrontan día a día los inconvenientes o insatisfacciones que se les presentan, se relacionan con sus jefes y también con sus compañeros o colegas formando grupos.
El ser humano que trabaja y forma parte integrante de una organización tiene un determinado comportamiento organizacional.
Como sabemos, un grupo es un conjunto de dos o más personas que interactúan entre sí para lograr un objetivo en particular.
Así como sucede, que en la vida personal tenemos grupos de amigos, en la universidad tenemos un grupo de estudio, en el ámbito laboral también podemos encontrar diversos tipos de grupos.
En el ámbito personal y de estudio generalmente los grupos son elegidos por afinidad, en el contexto laboral a la hora de formar un grupo de trabajo es mucho más complejo para la organización. Si bien es importante tener en cuenta las personalidades de los posibles integrantes del grupo, también se deben considerar otros aspectos como ser su experiencia, su formación académica, sus formas de trabajo, sus habilidades, sus competencias, etc. Ya que una vez formados los grupos todos estos puntos entran en juego en: las formas de comunicación que utilicen los miembros para intercambiar información, en el comportamiento que manifiesten ante un líder, en el proceso de toma de decisiones y en el desempeño del grupo en sí.
Estos grupos que se forman en las organizaciones se pueden clasificar de acuerdo a diferentes criterios, a saber:
Según un criterio de formalidad de acuerdo a como se originaron los grupos:
Según un criterio jerárquico de acuerdo a la ubicación en la estructura:
Según un criterio temporal de acuerdo a la función que cumplan dentro de la empresa:
Según un criterio de finalidad de acuerdo a los objetivos que tengan asignados:
Una de las metodologías de trabajo que cada vez tienen más lugar en las organizaciones son los llamados Equipos de Trabajo. En los comienzos, estos grupos no existían en las empresas debido a que las tareas que desempeñaban los empleados eran rutinarias, repetitivas e individualistas, no se daba participación a los mismos en la toma de decisiones, tampoco se esperaba que sean creativos e innovadores; solo bastaba que cumplan con su tarea específica.
Hoy, con los avances y los cambios que requiere el mismo contexto, las organizaciones buscan la antítesis a lo nombrado anteriormente: personas con creatividad, participación en las decisiones organizacionales, influenciadas por una motivación, con perspectivas de superación profesional, etc.
Con vísperas de superarse día a día e incrementar su desempeño es que las organizaciones trabajan bajo esta modalidad.
Para definir esta metodología podemos decir que un equipo de trabajo es un grupo pequeño de personas con habilidades complementarias que interactúan entre sí con el propósito de compartir información y tomar decisiones de acuerdo a la función que cumplan dentro de la empresa.
De acuerdo a los objetivos que tengan asignados los mismos, en una organización podemos encontrar:
Independientemente del tipo de equipo de trabajo, un punto importante es la toma de decisiones. Todos los grupos en algún momento deben tomar algún tipo de decisión.
Una de las ventajas de la toma de decisiones en grupo es que suelen ser acertadas, ya que es más completa debido a que es analizada bajo varios puntos de vista de acuerdo a las personas que con diferentes culturas, profesiones, nivel socio-económico, etc., formen el equipo.
A la hora de poner en marcha una decisión tiene más respaldo aquella que es determinada por un grupo debido a que todos sus integrantes pueden alertar a los demás a aceptarla, menos eficaz sería si fuese generada por una solo persona en este sentido.
Otra de las ventajas es que en equipo surgen ideas más creativas e innovadoras de las que pueden surgir en un individuo.
Como desventaja podemos nombrar el tiempo que ocupa que un grupo de personas se pongan de acuerdo hasta llegar a compartir una idea. En este proceso de toma de decisiones es muy común que existan personas que quieran dominar el grupo, ésta es otra de las desventajas que se pueden presentar.
Elaboración y Redacción: KOIWE Recursos Humanos
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